El mezcal Coyuca Sin Resaca es una expresión artesanal de un destilado ancestral, reconocido por ofrecer una experiencia limpia y equilibrada, sin sensación de cruda. Se elabora a partir de maguey Cupreata —también conocido como papalote— en el pueblo de Tixtla, Guerrero, donde tradicionalmente se consume en celebraciones y fiestas regionales como los fandangos.
El maguey Cupreata se caracteriza por su maduración lenta, de entre 12 y 15 años, lo que permite una mayor concentración de azúcares y da lugar a un perfil de sabor complejo y distintivo.
Coyuca Sin Resaca es un mezcal de pechuga. Durante la destilación final del mosto fermentado del maguey cocido, se suspende una pechuga de guajolote dentro del alambique, junto con frutas de temporada como manzana, piña y tejocote. Al pasar los vapores del mezcal a través de estos ingredientes, se integran sutiles notas aromáticas y una untuosidad especial, sin dejar residuos, dando como resultado un mezcal elegante y profundamente expresivo.
El mezcal Coyuca Sin Resaca es una expresión artesanal de un destilado ancestral, reconocido por ofrecer una experiencia limpia y equilibrada, sin sensación de cruda. Se elabora a partir de maguey Cupreata —también conocido como papalote— en el pueblo de Tixtla, Guerrero, donde tradicionalmente se consume en celebraciones y fiestas regionales como los fandangos.
El maguey Cupreata se caracteriza por su maduración lenta, de entre 12 y 15 años, lo que permite una mayor concentración de azúcares y da lugar a un perfil de sabor complejo y distintivo.
Coyuca Sin Resaca es un mezcal de pechuga. Durante la destilación final del mosto fermentado del maguey cocido, se suspende una pechuga de guajolote dentro del alambique, junto con frutas de temporada como manzana, piña y tejocote. Al pasar los vapores del mezcal a través de estos ingredientes, se integran sutiles notas aromáticas y una untuosidad especial, sin dejar residuos, dando como resultado un mezcal elegante y profundamente expresivo.